Como ya comentamos en la noticia anterior publicada en nuestro blog, la tecnología con cámaras térmicas y drones para detectar casos de coronavirus es una realidad. De hecho, en Área Dron hemos colaborado con la policía local de Parets del Vallès para hacer respetar la cuarentena y, también, para ayudar a detectar de forma temprana estos casos.

En este punto hemos de apreciar dos ventajas. La primera, evidentemente, es que si se detectan los casos a tiempo, evitamos que se propaguen. La segunda es que de esta forma no necesitamos que una persona sea la encargada de tomar la temperatura a los ciudadanos, corriendo un riesgo importante de contagio.

En este sentido, los drones permiten cubrir una gran extensión de terreno. Y, al contar con cámaras térmicas, podemos ver fácilmente si alguien en esta zona tiene fiebre y, por lo tanto, existe la sospecha de que pueda tener coronavirus.

 

Los múltiples factores que han de tener en cuenta las cámaras térmicas

Ahora bien, ¿es tan sencillo el funcionamiento de las cámaras térmicas? En primer lugar, hemos de destacar la necesidad de que sean precisas y capaces de hacer una medición exacta. No conviene lanzar falsas alarmas en esta situación.

Por otro lado, hemos de plantear los múltiples factores que pueden influir en la temperatura corporal. ¿Puede elevarla el hecho de llevar un teléfono móvil en el bolsillo? O ¿ir excesivamente abrigado? Efectivamente, el entorno puede tener una influencia momentánea, y esto es algo que la cámara ha de tener en cuenta. Por eso, valoramos su eficaz algoritmo, capaz de tener en consideración todos estos aspectos y hacer visible al ojo humano la temperatura de una persona.

Efectivamente, esta tecnología es capaz de hacer sencillo lo que realmente no lo es. Y, en una situación en la que hay que hacer lo imposible por parar la pandemia, esto es algo que valoramos.

Por un bien común, las cámaras térmicas y los drones se han unido, y en Área Dron estamos encantados.